miércoles, 19 de septiembre de 2012

Los simulacros

Hoy os voy a hablar de algo que me tiene mosqueado. Y es la obsesión que tienen con el fuego aquí en Glasgow. Se pasan el día haciendo simulacros, hasta el punto de que en las tiendas hay simulacros. El otro día, viví uno de estos simulacros en una tienda, y directamente la cierran, da igual que estén en mitad de una transacción que tengas la cartera sacada, lo que sea, te vas fuera durante un minuto.

Aquí en la residencia es otra locura, una vez a la semana suena una alarma durante 10 segundos (se supone que con esta alarma no hay que hacer simulacro, me he enterado hoy). Pero hoy sonó una que duró como 5 minutos, y en esta la gente si que salió fuera del edificio. Yo me quedé en la habitación, ya estoy suficientemente jodido por el catarro (el simulacro se basa en bajar las escaleras y esperar en frente del edificio).

Me quedé en la cama, y para mi sorpresa, empiezan a entrar en cada piso, y en cada habitación registrando a ver si hay alguien. Salgo de la habitación, y para mi sorpresa la que está inspeccionando es la chica que trabaja aquí que habla español. Le comentó que ya he salido fuera creyendo que había simulacro dos veces, cuando he oído sonar la alarma por la mañana, y que no había nadie fuera. Ella se hace la sorprendida, y algo alterada y no muy agradable me comenta que esto es una falta grave y que tenía que haber salido, que bajara ahora mismo abajo y que hablara con su compañero y que probablemente tendría que hablar con la directora del centro.

Pues bien, bajo, y otro chaval muy antipático y borde toma mis datos, me pregunta por que no he bajado, y me manda a hablar con la directora. A todo esto los encargados realmente antipáticos, les saludaba y ni me dirigían la mirada.

Fui al despacho de la directora, donde estaba ella explicando a cinco chicas chinas que habían cometido una falta grave y que serían sancionadas por ello con una falta y demás; no llegué a oír más.

Cuando tocó mi turno, expliqué la razón por la que no baje, les comenté que suena la alarma todas las semanas y yo bajo y no hay nadie, y le dije que estaba enfermo. A lo que ella, se mostró comprensiva (debió comprender que no se había explicado bien el tema de que significa cada alarma), así que por lo que vi, a mi no me habló de ponerme ninguna falta, ni nada. Le pregunté por el tema de visitar un doctor aquí, y me dijo que podía ir a la universidad de 8 a 10:30 a preguntar por un doctor que tiene la universidad para casos de urgencia (aunque lo mio no es de urgencia ni mucho menos).


Y ahí acaba todo. A mi todo esto me ha dejado bastante mosqueado. Entiendo que hay que hacer los simulacros, pero no entiendo que suene la alarma todas las semanas. Creo que entran en un complejo paranoico obsesivo tremendo, que no me gusta nada. Más allá de eso, tampoco entiendo el trato del personal. Estamos pagando un precio desorbitado, ¡qué menos que un trato amable!






2 comentarios:

  1. Jajaja te noto una carencia de educación para la ciudadanía....esto les viene de las guerras mundiales y antes.aaayyyy la anarquía española....! Nosotros actuamos a hechos consumados y a partir de ahí aprendemos y decimos que la proxima vez no será así...
    Las normas son rígidas no admiten educación.

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  2. qué bueno el comentario anterior. En fín, qué te voy a decir de los ingleses, escoceses, etc. Ya bastante tenemos por aquí. Yo hubiera hecho lo mismo, pero si te digo la verdad, entre la paranoia de unos y nuestra forma de vida, ¿por qué será que prefiero ésta?. Un beso desde nuestra querida España (o lo que van a dejar de ella)

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